Gastroenterología

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Gastroenterología

Evaluación, diagnóstico y tratamiento de condiciones del sistema digestivo con un enfoque clínico, preciso y centrado en la salud del paciente.

Endoscopía

La endoscopía es un estudio que permite ver el esófago y el estómago desde adentro para identificar la causa de molestias como acidez frecuente, pesadez al comer, inflamación o sospecha de H. pylori. Es una herramienta muy útil cuando los síntomas se repiten o los estudios básicos salen normales pero el malestar continúa.

Además, permite tomar pequeñas muestras para confirmar diagnósticos y definir un tratamiento más acertado. Es un procedimiento ambulatorio y suele formar parte de una evaluación completa cuando el paciente tiene síntomas continuos.

Colonoscopía

La colonoscopía permite evaluar todo el colon para detectar pólipos, zonas irritadas o cambios que expliquen molestias que llevan tiempo. También es el estudio principal para prevenir cáncer de colon, porque permite encontrar pólipos y retirarlos en la misma visita.

Se recomienda a partir de los 45 años, incluso si no hay síntomas, y antes si existe historial familiar o cambios recientes en el ritmo digestivo.
Este estudio ayuda a obtener claridad cuando el paciente siente molestias recurrentes o no entiende por qué su digestión ha cambiado.

Gastritis

La gastritis ocurre cuando el estómago se irrita y provoca ardor, inflamación, llenura rápida o molestia después de comer.Aunque muchas personas la confunden con “acidez”, la gastritis tiene causas específicas: la bacteria H. pylori, alimentos irritantes, estrés, horarios irregulares o ciertos medicamentos.

Identificar cuál es la causa en tu caso es importante para que el tratamiento sea efectivo y no vuelvas a sentir los mismos síntomas semanas después.
Con un manejo adecuado, la mayoría de los pacientes nota mejoría rápidamente.

Síndrome de colon irritable

Es una condición funcional donde el intestino se vuelve más sensible de lo normal.
Puede causar distensión, molestias abdominales, cambios en el ritmo digestivo y sensación de incomodidad después de ciertos alimentos.
No es una enfermedad peligrosa, pero sí puede afectar la rutina, la alimentación y el estado emocional del paciente.

El tratamiento se adapta a cada persona: identificar detonantes, organizar los horarios de comida, ajustar la alimentación y regular la función intestinal. Con un plan bien llevado, los síntomas mejoran de manera importante.

Dolor Abdominal Crónico

Cuando el malestar dura semanas o meses, es clave hacer una evaluación que cubra distintas posibilidades: problemas digestivos, inflamatorios, funcionales o incluso metabólicos.

El propósito de la consulta es entender la historia del dolor, qué lo empeora, qué lo alivia, y qué estudios son necesarios para poder explicarlo con claridad.
Con un buen diagnóstico, se puede diseñar un plan de manejo que reduzca las molestias y permita retomar las actividades con más comodidad.

Intolerancias Alimentarias

Las intolerancias aparecen cuando el cuerpo no procesa bien ciertos alimentos, lo que provoca incomodidad o sensación de “pesadez” después de consumirlos.
Las más comunes incluyen lactosa, gluten y algunos azúcares.

Identificarlas correctamente evita la frustración de “no saber qué te está cayendo mal” y permite ajustar la alimentación sin hacer restricciones innecesarias.

El objetivo no es quitar alimentos, sino aprender cuáles funcionan mejor para tu digestión.

Hígado Graso

El hígado graso es la acumulación de grasa en el hígado, una condición muy común relacionada con alimentación, metabolismo y estilo de vida.
La mayoría de las veces no produce síntomas, por lo que se detecta en estudios de rutina.
Si no se maneja, puede progresar, pero con cambios adecuados en la alimentación, actividad física y control metabólico, suele mejorar de forma notable.
El enfoque incluye seguimiento periódico y un plan ajustado a cada paciente.